No podemos vivir carentes de propósito. Si no ponemos en práctica la misión que Dios nos ha asignado, viviremos en lo que se conoce como una «asignación fantasma»: enfrascados en actividades ociosas y triviales para las que no fuimos creados. Nuestros dones, nuestro temperamento, nuestras experiencias, nuestras relaciones, nuestra mente y nuestra educación; todo ello contribuye a determinar cuál es nuestra verdadera asignación. Y para conocerla, el primer paso es descartar todo aquello que pueda amarrarnos a una asignación ficticia que consume nuestro tiempo, dinero y energía, y así poder poner nuestras virtudes y talentos al servicio de algo más grande que nosotros mismos.
EN VIVO - Dante Gebel #993 | La asignación fantasma
Publicado el 13/09/2026