En ocasiones, el deseo de tener una «seguridad financiera» es lo que nos impide dar. Amamos acumular cosas: las vemos, las queremos, las compramos, las exhibimos y las guardamos. Y cuando nos enfocamos en las cosas que queremos, en lugar de en las necesidades de los demás, nada será suficiente y nuestro corazón se irá haciendo más pequeño cada día. La «riqueza de tener» significa tener más cosas. La «riqueza de ser» tiene que ver con dar más de nosotros mismos. Recuerda que Jesús estableció un vínculo entre el amor y el dinero. Podemos dar sin amar, ¡pero no podemos amar sin dar!
Dante Gebel #994 | El amo del cajón
Publicado el 20/09/2026
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