16/02/2026

Enemigos íntimos

Cuando nos negamos a perdonar a quienes nos han ofendido, con frecuencia vamos por la vida inventando calumnias, asignando apodos, levantando muros y reclutando cómplices para alimentar nuestro odio. Pero Jesús no nos dio opción: nos ordenó amar no sólo a los extranjeros y a los pecadores, sino también a quienes son nuestros adversarios. Él vinculó el perdón que recibimos del Padre con el perdón que otorgamos a los demás. Nos guste o no, estamos llamados a amar... ¡incluso a nuestros enemigos más cercanos!